Tuesday, April 17, 2007

EL NEGOCIADO DE LOS LOTES


Por: Hermes Rosero Muñoz

Para frustración del señor alcalde LUIS FERNANDO VILLOTA MENDEZ y algunos de sus amigos, quienes prefirieran que no se hablara más sobre el tema, PAN DE MAIZ hace un recuento de los hechos que han dado lugar al llamado “negociado de los lotes” y con ello, para fortuna de la verdad, permite que sea la opinión pública quien saque sus propias conclusiones.

1.- EL LOTE CONTIGUO A “MOLINOS SAN FERNANDO”. (Calle 26 con Carrera 8 de Ipiales, folio de matrícula inmobiliaria Nro. 244-58931 de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Ipiales).

En el plan de desarrollo 2004-2007, está prevista la construcción del hospital de “PRIMER NIVEL DE ATENCION”, por lo cual es previsible que desde los mismos albores del año 2004 la administración municipal haya emprendido la labor de buscar un lote para la construcción de dicho centro asistencial.

Según ha dicho el mismo alcalde LUIS FERNANDO VILLOTA MENDEZ, inicialmente se pensó en el inmueble donde funcionaba el antiguo hospital “San Vicente” ubicado en el barrio del mismo nombre, sin embargo tal opción fue desechada apenas el 24 de julio de 2006, porque en ese día la administración municipal recibió una misiva del Instituto Departamental de Salud, donde se le advertía que tal espacio no era óptimo por el excesivo trafico existente en dicho sector y porque el inmueble debía tener mínimo cuatro mil metros cuadrados. (4000 M2) de extensión.

Lo tardado del trámite ante el Instituto Departamental de Salud o la negligencia que comporta no conocer previamente los parámetros para la construcción de un hospital de primer nivel por parte de la administración municipal, genera a cualquiera más de una pregunta, sin embargo lo que nos interesa reportar es que curiosamente apenas un mes antes de la misiva de marras, es decir el 2 de junio de 2006, un gran amigo del alcalde y contratista del Municipio de Ipiales, el ingeniero CARLOS FERNANDO CORDOBA AVILEZ, compró a los señores CARLOS EDUARDO, ALBERTO EFRAIN, NESTOR ANIBAL Y ELIZABETH POLO VILLACREZ, la totalidad del lote contiguo a los “MOLINOS SAN FERNANDO”, el cual tiene una extensión de 110.744 metros cuadrados, es decir poco menos de once hectáreas, siendo el precio de venta reportado en la Escritura Pública Nro. 620 del 2 de junio de 2006, otorgada en la Notaría Segunda de Ipiales, la suma de SEISCIENTOS VEINTISIETE MILLONES DE PESOS ($627.000.000.oo). El precio del metro cuadrado fue de CINCO MIL SEISCIENTOS SESENTA Y UN PESOS ($5661, 70).

Seis (6) meses después, CARLOS FERNANDO CORDOBA AVILEZ le vende al Municipio de Ipiales poco más del cinco por ciento del lote (5%), es decir 6155,55 metros cuadrados y lo hace por la suma de SEISCIENTOS CUARENTA MILLONES DE PESOS ($640.000.000.oo). El precio del metro cuadrado correspondió entonces, a CIENTO TRES MIL NOVECIENTOS SETENTA Y UN MIL PESOS ($103.971, 21) Tal transacción se verificó mediante la Escritura Pública Nro. 1523 del 30 de noviembre de 2006, otorgada en la Notaría Segunda de Ipiales.

¿Y cuál es el problema? ha dicho el señor alcalde, aludiendo a que el Municipio compró lo que necesitaba para la construcción del hospital de primer nivel y lo hizo al precio comercial. Pues existen varios problemas que empañan la transparencia de la negociación y que hacen pensar en que lo que pesó más fueron los intereses individuales sobre el interés general.

En primer lugar tenemos una administración municipal que por negligencia, al decir de los más benevolentes, perdió la oportunidad de adquirir un lote de mayor extensión seguramente a menor precio, para construir allí un hospital más amplio y con el beneficio adicional de que sobraran recursos para equiparlo; recordemos que el Instituto Departamental de Salud señaló un mínimo de área, no un máximo.

En segundo lugar salta a la vista que fue un particular, casualmente amigo y contratista de la administración municipal, quien hizo un jugoso negocio, permitido magistralmente por la “negligencia” de esa misma administración, a la cual nunca se le pasó por la cabeza desde el año 2004 que ese podía ser un excelente sitio para construir el Hospital de primer nivel.

El jugoso negocio del particular consistió en que con la venta que le hizo al Municipio de poco más de media hectárea, prácticamente alcanzó a recuperar el precio pagado por once hectáreas del lote de mayor extensión, comprado por él, solo seis meses atrás. Y que no se venga a decir que lo reportado en la Escritura de venta al señor CARLOS FERNANDO CORDOBA AVILEZ es precio catastral, porque dicho precio irrisorio también aparece reportado en la Escritura de marras y corresponde a $176.150.000. Ahora bien, aún si en gracia de discusión se dijera que el precio pagado por ese particular es el doble del que aparece reportado, el beneficio sigue siendo superlativo.

En conclusión, el Municipio de Ipiales dejó de hacer un excelente negocio que le hubiera posibilitado utilizar menos recursos, contar con un espacio más grande no solo para un hospital sino para otro tipo de escenarios y además, ahorrar recursos para ser utilizados en el equipamiento de ese mismo centro asistencial. Muy al contrario de esto lo que se presentó fue un manejo cuestionable que a la postre, afecta no solo el patrimonio de la comunidad sino la imagen de las autoridades municipales.


2.- EL LOTE CONTIGUO AL ESTADIO MUNICIPAL. (Calle 25 con carrera 6ª de Ipiales. Terrenos GUATAPI Y CUATAPID. Folios de matrícula inmobiliaria Nro. 244-20816, 244-20223, 244 -7891, 244-78945 y 244-78946)

Por lo que se tiene averiguado aquí el asunto es más escandaloso, pero sigue la misma línea del caso anterior.

Resulta que desde antes del año 2004 el Plan de Ordenamiento Territorial de la época, había establecido que el espacio del terreno contiguo al estadio Municipal, colindante con la carrera 6ª de Ipiales o Avenida Mistares, era considerado “área complementaria recreativa del complejo deportivo y recreativo del sector”; así quedó establecido en el Decreto Municipal Nro. 280 del 12 de noviembre de 2003.

Pues bien, dado que así se había fijado la administración no podía más que proceder con la compra o expropiación de dicho terreno para cumplir con el uso del suelo que se había asignado, sin embargo, inesperada e inopinadamente aquel acto administrativo fue revocado por la administración del señor LUIS FERNANDO VILLOTA MENDEZ, sin que se conozca los motivos de tal revocatoria. Apenas conocemos copia de un oficio del día 7 de abril de 2005, donde la entonces Inspectora de Planeación de esta administración MONICA SARASTY GUERRERO, alude a la revocación de tal decreto por “su manifiesta oposición a la ley”.

Una vez efectuada dicha revocatoria sobre la destinación del inmueble, que en realidad está conformado por dos lotes uno que pertenecía a la sociedad CISA S.A. registrado a folio de matrícula inmobiliaria Nro. 244-20223 y otro a la familia CABRERA VIVEROS, registrado al folio de matrícula inmobiliaria Nro. 244-20816, ocurre lo mismo que ocurrió con el lote que se destinará al hospital.

En efecto, el día 12 de mayo de 2005, otro gran amigo del alcalde y por contera, contratista mayoritario del Municipio, el ingeniero MAURICIO CADAVID CADAVID le compra a la familia CABRERA VIVEROS su lote, correspondiente a 2.700 metros cuadrados y lo hace por la suma de TREINTA Y SIETE MILLONES DE PESOS M/CTE ($37.000.000.oo). Dicha transacción se hizo mediante Escritura Pública Nro. 538 del 12 de mayo de 2005, otorgada en la Notaría Segunda de Ipiales. El valor por metro cuadrado corresponde a $15.416.

Un mes después, el día 16 de junio de 2005, el mismo ingeniero MAURICIO CADAVID CADAVID le compra a la sociedad CISA S.A. su lote, constante de 3.451 metros cuadrados y lo hace por la suma de CIENTO CUARENTA MILLONES SEISCIENTOS TREINTA Y OCHO MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y SIETE PESOS ($140.638.257). Dicha transacción se hizo mediante Escritura Pública Nro. 1228 del 16 de junio de 2005, otorgada en la Notaría Segunda de Pasto. El valor por metro cuadrado corresponde a $40.753.

El señor MAURICIO CADAVID CADAVID, una vez adquiridos estos terrenos que sumados tienen un área de 6.151 metros cuadrados, empieza a ofrecer venta. ¿Y a quien le ofrece? Naturalmente que al Municipio de Ipiales. Es así como el día 18 de julio de ese mismo año ofrece en venta una parte de su predio, es decir 4.020 metros cuadrados por un valor de $240.000.000; a la semana siguiente el Municipio de Ipiales le hace una contrapropuesta por $230.000.oo y dos días después, es decir el día 27 de julio el señor CADAVID CADAVID acepta la “negociación”.

El trato se perfecciona el día 12 de agosto de 2005 en la Notaría Primera de Ipiales, por medio de la Escritura Pública 2090, en la cual el vendedor contratista transfiere el dominio de 4232 metros cuadrados al Municipio por un precio de DOSCIENTOS TREINTA MILLONES DE PESOS M/CTE ($230.000.000.oo), quedando el valor del metro cuadrado a $54.206, 92. Como se puede observar el señor MAURICIO CADAVID CADAVID se reservó un lote de terreno de 1908 metros cuadrados.

Tenemos entonces que otro particular amigo del señor alcalde y contratista del Municipio, beneficiado por haberse revocado un acto administrativo Municipal, procedió a realizar una intermediación que le permitió hacer un jugoso negocio que le reportó dividendos y además un lote en sector privilegiado de la ciudad.

Naturalmente que el Municipio de Ipiales se ve afectado en la medida en que dejó de comprar la totalidad del lote (6.151m2) en $178.000.000.oo por comprar solo una parte (4.232m2) en $230.000.000.oo.

Los hechos dan cuenta entonces de unas transacciones en las cuales, el Interés general se muestra desfavorecido y dos particulares afectos a la administración municipal, contratistas de la misma, resultan ampliamente satisfechos. Lo que se busca con esta publicación es mostrarle a la comunidad que existe una responsabilidad ética y política en este tipo de actuaciones, las cuales no pueden pasar desapercibidas. Tales responsabilidades deben diferenciarse de las judiciales, que si existen, deberán ser encaradas por los responsables.

Por último, curiosamente tanto la compra del inmueble contiguo a “Molinos San Fernando”, como la compra del inmueble al lado del estadio, son firmadas por alcaldes encargados, los señores JULIO RAMON JACOME BENAVIDES Y XIMENA DEL SOCORRO RUANO VIVEROS.

El alcalde LUIS FERNANDO VILLOTA MENDEZ se ha negado ha contestar los cuestionamientos de fondo que encarna esta situación, dedicándose a desviar el tema y a darlo por clausurado.

¿Cree la opinión pública que el tema está clausurado?

Saque usted sus propias conclusiones.