Friday, October 19, 2007


EL SAQUEO DEL TESORO
Por: Aaron Parodi Q.





La historia del mundo en cada siglo nos trae diversos acontecimientos que son repetidos secuencialmente, ellos nos elevan, nos contraen y hasta nos dignifican, otros nos humillan; sus protagonistas son los hombres y las mujeres, cada uno tiene su propia historia como ejemplo ENRIQUE JUAN, corsario de los mares americanos, a quien se le conocía como filibustero ingles, temido como el pirata MORGAN, para quien no existió obstáculo alguno en su criminal carrera: “robó, degolló y quemó”, convirtiéndose en el terror de mar caribe. Lo sorprendente y paradójico, que después de haberse “conocido en el mundo de la navegación todas sus fechorías, el Rey Carlos II de Inglaterra lo nombró Almirantazgo y le concedió la dignidad de caballero”.

Hoy, frente a los acontecimientos de muestro municipio, nada tiene de diferente a los del pirata MORGAN, ni a los honores con que el rey de Inglaterra lo consideró un caballero digno.

Es así también como nosotros vivimos con los piratas MORGAN que navegan en los palacios públicos, en toda la estructura gubernamental y en empresa particular. La habilidad en busca del tesoro, sobrepasa los límites del ingenio. Las empresas del Estado se negocian desde lo alto y los municipios hacen acopio de ello, no con el fin de sostener la calidad de vida de una comunidad, sino, en una trapisonda que inclina la balanza hacia sus intereses personalistas que luego utiliza para imponer su soberbia y sentirse poderoso con el único propósito de conquista el Tesoro.

Hace cuatro años el pueblo de Ipiales, en igual actitud, como el rey Carlos II de Inglaterra, le otorgó el titulo de Doctor y alcalde, a un filibustero criollo, con las propias características del pirata Morgan, aplicadas en su anterior administración.

Actualmente, este Corsario municipal pretende dejar sus ideales a un sucesor que lidera la bandera del olvido, la desolación, de ebriedad y la ignorancia con su prole de secuelas, ya que tiene como único argumento seguir gozando del botín de la administración pública.

Pero en este mar de piratas y de saqueadores, este villano no esta solo. Algunos meses atrás, uno de sus más cercanos colaboradores decidió enfrentarlo y reclamarle que la división del botín municipal no era equitativa, por lo que este otro pirata, decidió formar su propia tropa y atreverse a competir por el saqueo del tesoro. Ambos piratas embriagan a su tripulación, los alienan, les predican que ellos son los elegidos del pueblo y que trabajarán en beneficio de toda la comunidad. Los mantienen obnubilados, drogados, para que no conozcan la realidad. Representan lo mismo. Tiene la misma ambición por el poder para enriquecimiento personal, engañan, roban y son descarados. Se atreven a salir por las calles con la frente en alto y prometen cosas que no hicieron cuando fueron gobernantes.

Ahora bien, el villano tiene amenazado al pueblo con cortarle la cabeza (sacarlos a los empleados de sus puestos con sus salarios de miseria), si no votan por su sucesor. Pero lo único seguro es que engrosarán las apetencias de una cofradía que frenará la posibilidad de un desarrollo real de nuestro municipio, a través de la intimidación y la aniquilación de cualquier buena intención de rescatar los recursos y otorgárselos a una comunidad que permanece digna y altiva, que no se vende.

¡Pueblo a quien lo han mantenido ciego y sordo, hay que despertarlo!, reaccionemos ante el robo descarado de nuestro patrimonio, acabemos con estas gestiones indignas de estos filibusteros criollos que no poseen autoridad moral para presentar a su comunidad su propio sucesor.

Castiguemos el pillaje, el robo y las violaciones con nuestro voto digno y democrático. Rescatemos nuestro municipio de estos vándalos y enterremos por siempre estas prácticas delincuenciales en cada elección popular. Tenemos en nuestras manos la decisión de seguirles otorgando un titulo de Doctor o alcalde a aquellos que siempre han robado al municipio o, realmente encarcelaros y hacer justicia en honor a nuestros conciudadanos.

Quinto Horacio decía: “Quien vive temeroso, nunca será libre”. Es hora de liberarnos de estas ataduras de la mediocridad y el conformismo y luchar por un municipio más humano para nuestros hijos. Solo es posible si cada uno de nosotros decidimos cambiar esta realidad.

Recuerde que: “El sistema de gobierno perfecto es aquel que produce la mayor suma de felicidad posible”. Simón Bolívar.